10 de enero de 2012

3. ¿DÓNDE ESTOY?

A nivel docente no estoy en ningún sitio y estoy en todas partes. No tengo una clase llena de niños que me esperen cada mañana pero...

Lo cierto es que doy "clases particulares" a una pequeñaja de cuatro años las veinticuatro horas del día. Desde que se despierta hasta que se acuesta trato de inculcarle los valores que quiero que tenga cuando sea mayor, para ello me esfuerzo por ser el mejor ejemplo del mundo (aunque no lo consigo casi nunca), intento que desarrolle resistencia a la frustración, que tan importante me parece, que se eduque en el respeto, en la responsabilidad y fomentar cada día más ese deseo de aprender con el que nació. Procuro también que se sienta la princesa más querida del planeta, para que tenga confianza en sí misma y en sus infinitas posibilidades. Trato de que aprenda que sus actos tienen consecuencias, pero también que equivocarse es un derecho. Me planteo cada día si lo estoy haciendo bien, dejo que sus actos me evalúen y muchas veces me ha hecho darme cuenta de que me estaba equivocando. Entonces vuelvo a sentarme conmigo misma y mis libros y establezco nuevas "pautas de actuacion". A veces se me olvida la teoría y se me nubla el sentido común, entonces me doy un paseo y vuelta a empezar.


Mi mejor alumna, la única y mi mejor maestra es mi hija Ariadna.